Los Faraones hicieron historia al eliminar a Australia por penales y ahora tendrán el desafío más importante del torneo: enfrentar a la Selección Argentina por un lugar en los cuartos de final. Orden táctico, velocidad para salir de contra y la jerarquía de Mohamed Salah son sus principales armas.
Egipto será el próximo rival de la Selección Argentina en los octavos de final del Mundial 2026. El conjunto africano llega con la confianza en alza luego de eliminar a Australia tras igualar 1-1 en los 120 minutos e imponerse 4-2 en la definición por penales, consiguiendo la primera victoria de su historia en una serie eliminatoria de una Copa del Mundo.
El equipo dirigido por Hossam Hassan atraviesa uno de los mejores momentos de su historia reciente. Con una estructura sólida y un planteo inteligente, logró convertirse en un rival incómodo para cualquiera y ahora buscará dar el gran golpe frente al campeón del mundo.
Un equipo ordenado que apuesta al contraataque
Egipto utiliza habitualmente un esquema 4-2-3-1, aunque frente a rivales de mayor jerarquía no duda en reforzar la defensa con una línea de cinco jugadores.
Su principal característica es el orden táctico. Los Faraones esperan en un bloque medio, ceden la iniciativa y aprovechan la velocidad de sus futbolistas ofensivos para salir rápidamente de contragolpe.
En ataque sobresalen Emam Ashour, uno de los goleadores del equipo en este Mundial, además de Omar Marmoush y Zico, quienes aportan movilidad y desequilibrio en los últimos metros.
Mohamed Salah, la gran amenaza

Aunque todavía no mostró su mejor versión en esta Copa del Mundo, Mohamed Salah continúa siendo el futbolista más peligroso del seleccionado africano.
El ex Liverpool es el líder futbolístico del equipo y el encargado de generar la mayor parte del juego ofensivo. Hasta el momento convirtió un solo gol en el torneo, aunque sigue siendo el hombre al que Argentina deberá prestarle mayor atención.
Su capacidad para acelerar en espacios reducidos, asistir a sus compañeros y definir en los momentos importantes lo convierte en el principal argumento ofensivo de Egipto.
Los puntos débiles
Más allá del buen rendimiento colectivo, Egipto también presenta algunas vulnerabilidades.
Los laterales han mostrado dificultades durante el torneo. Tanto Ahmed Fatouh como Karim Hafez por la izquierda, y Mohamed Hany por la derecha, sufrieron en varios partidos cuando fueron atacados por las bandas.
Precisamente Hany quedó marcado por un dato poco deseado: se convirtió en el primer futbolista en convertir dos goles en contra en una misma edición de la Copa del Mundo.
Un duelo que exigirá la mejor versión de Argentina
La Selección Argentina parte como favorita, pero el cruce promete ser mucho más exigente de lo que indican los nombres.
Después del sufrido triunfo frente a Cabo Verde, el equipo de Lionel Scaloni sabe que no puede relajarse. Egipto ya demostró que sabe competir, defender con inteligencia y aprovechar cada oportunidad que genera.
El encuentro en Atlanta pondrá frente a frente al vigente campeón del mundo y a un seleccionado que llega con el impulso de haber hecho historia y con la ilusión intacta de seguir sorprendiendo en el Mundial 2026.

