La investigación que sacude al sistema de salud provincial sumó dos nuevas detenciones de especialistas. Se los acusa de «sobreprescripción» y desvío de fármacos críticos hacia el mercado negro.
Lo que comenzó en 2021 como una auditoría administrativa se transformó en una de las causas de corrupción más estructurales de la salud pública cordobesa. Este jueves, el expediente sumó dos detenciones clave: dos médicos oncólogos señalados como piezas necesarias en una maniobra de defraudación sistemática contra la Administración Provincial del Seguro de Salud (Apross).
La investigación, impulsada por la Comisión Especial de Prevención e Investigación de Fraudes, detectó una «sobreprescripción» injustificada de medicamentos de altísimo costo. La operatoria no terminaba en la receta: la fiscalía sostiene que se emitían órdenes a nombre de afiliados inexistentes o que no requerían el tratamiento, para luego retirar fármacos críticos —como insulina y drogas oncológicas— y revenderlos en el mercado negro.
Con estas dos nuevas capturas, el expediente ya suma 40 detenidos desde su inicio. La lista es una radiografía de la descomposición del sistema: médicos, empleados administrativos y hasta exintegrantes de la Policía de Córdoba. Es un ecosistema delictivo que no solo desvía recursos públicos, sino que vacía las arcas de una obra social que, paradójicamente, suele imponer trabas burocráticas infinitas a sus afiliados honestos.
Mientras la causa avanza para determinar el alcance total del daño patrimonial, queda expuesta la fragilidad de los controles internos. Individualizar responsabilidades es el paso judicial, pero la deuda pendiente sigue siendo con los miles de cordobeses que dependen de esta cobertura para sostener sus tratamientos y se encuentran con un sistema que parece más aceitado para el fraude que para la prestación.

