30 Abr 2026, Jue

Daniel Haniewicz: «Les pido que se involucren, que juntos podemos cambiar muchas cosas».

El candidato a intendente de Hacemos Unidos por Córdoba en Monte Cristo, en entrevista exclusiva. Su vida, sus orígenes y el porqué decidió competir en la elecciones del próximo 11 de junio. Cómo imagina la ciudad de resultar ganador, qué importancia le otorga al recambio generacional y cómo ve el panorama político y cotidiano en la ciudad de Monte Cristo.

Ph: Pablo Riquelme

Daniel Haniewicz tiene 52 años y nació en Córdoba: al año me fui a vivir a Malvinas Argentinas, que en ese momento era el 711. Allí hice la primaria y la secundaria en el Robles, de Córdoba” nos cuenta. Se recibió de farmacéutico en el 94’ y, en el 95’, puso su primera farmacia en Malvinas. En 2001 comenzó con el negocio en Monte Cristo. “Mi vida ha sido más ligada al rubro comercial. Cuando tenía una sola farmacia atendía 24 hs., y bueno, luego pasó a ser más una empresa ya que actualmente tengo tres sucursales” expresó.

Sobre su vida política, contó que fue candidato a concejal suplente en Malvinas Argentinas, antes de recibirse, “En ese momento iba mi tío como candidato a intendente (en referencia a Héctor Mazzalay, actual presidente de la Cooperativa de agua de la localidad). Luego de eso no estuve más en política por un tema comercial, pero ligado a la política en mi profesión, estuve en el colegio de farmacéuticos y también fui vicepresidente de la Cámara de Farmacias”.

“En cuanto a la política partidaria, estuve ayudando en la campaña de Gastón Mazzalay, que es mi primo hermano”, expresó. Hará cerca de 2 años me habló Juanjo para formar un equipo, pero tratar de cambiar la realidad de Monte Cristo. Me gustó la forma de trabajar y el equipo que estaba armando y bueno me sumé”, contó.

¿Qué rol representa para vos Juanjo en este nuevo armado político?

Bueno, como todos saben, las internas anteriores habían distanciado mucho a los dirigentes del peronismo, estaban todos peleados, parecía imposible unir. Juanjo se propuso hacer esa unión a través del cambio generacional. Y así se empezó, se cambiaron las autoridades del partido tratando de buscar gente joven, renovando, tratando de que nadie quedara afuera. Eso es algo muy difícil, pero creo que se logró un consenso bastante grande y bueno, se empezó a trabajar en equipo, se armaron varios ejes de trabajo. La idea fue que todos trabajáramos pensando la ciudad y después elegir el candidato. Y bueno, luego me eligieron a mí los compañeros por un consenso bastante amplio, no digamos por unanimidad, pero sí por un consenso amplio.

Respecto a eso, finalmente se logró un acuerdo con varios referentes históricos como Tito Romagnoli, Héctor «Pochi» Rossi, Carlos Fattor; ¿cómo lograron unir todas las partes?

Pasó que primero sentían algo como “nos están corriendo”, que no era la idea. Lo que pasa que era muy difícil entre ellos conversar, había algunas heridas que era muy difícil de sanear. Después, obviamente, una vez armado los llamamos porque no se trata de tirar la vieja guardia por la ventana, sino justamente de aprender de sus vivencias y experiencias. Finalmente fue bastante lindo, porque lo entendieron y se han sumado con todas las ganas.

¿Cuál es tu visión actual sobre la ciudad?

Yo vine a Monte Cristo a vivir porque la veía como una ciudad pujante, había fuentes de trabajo, lindos lugares como el polideportivo. Hoy creo que se quedó en el tiempo porque no hubo grandes avances. No vinieron nuevas fábricas, el crecimiento es desordenado, no fue pensado. Monte Cristo va a seguir creciendo, somos parte del gran Córdoba, tenemos que pensar qué queremos ofrecer, cómo pensamos la ciudad. Porque ahora está pasando que viene gente a vivir, pero que no tiene la fuente de trabajo acá, entonces es una ciudad dormitorio. Y lo que veo es que esta gente nueva que viene los fines de semana busca las actividades para hacer y no hay, y eso es necesario, es lo que genera identidad: cuando nos reunimos en una plaza, en el club, y creo que eso se ha perdido y hay que recuperarlo. No hemos gestionado un parque industrial, hay 240 en la Provincia y nosotros nada. No tenemos escuelas PROA tampoco, ni las hemos gestionado. Es la educación que se viene. Nosotros tenemos muchos niños y jóvenes, somos una ciudad pujante. Si nosotros no nos preocupamos por la educación, no le brindamos contención, los chicos se van a ir, vamos a ir perdiendo esa identidad

Ph: Pablo Riquelme

En un momento afirmaste que “Monte Cristo necesita menos política y más corazón”, contanos a qué te referías con esa frase

Me refiero a que necesitamos trabajar en conjunto con todas las instituciones: clubes, cooperativa, etc. Yo creo que hoy cada uno hace la suya. No hay una idea de trabajar en conjunto. Por ejemplo, la Dirección de Deportes de la municipalidad tiene que trabajar en forma conjunta con todos los clubes, todo tiene que ser complementario, nosotros tenemos que hacer grande a Monte Cristo, después competiremos con otra localidad, pero no podemos competir entre nosotros. Eso tiene que pasar también en la parte comercial, por ejemplo, pero todo tiene que suceder con acompañamiento municipal, que es quien tiene que plantear los lineamientos, tiene que hacer de nexo para que eso suceda. No podemos tener una municipalidad fantástica y que en los comercios no entre gente, eso necesita de una gestión general y conjunta.

Cómo te imaginas Monte Cristo, en caso de ganar, al finalizar tu gestión

Me la imagino con un parque industrial en funcionamiento. Con el deporte y la cultura en la agenda provincial; hoy en día no hay eventos a nivel provincial que nos tenga como protagonistas en ninguno de los dos ámbitos, por ejemplo. Y con una educación que permita que nuestros hijos puedan estudiar acá al máximo. Obviamente a la facultad hay que ir a Córdoba, pero me refiero a tener más opciones en la parte de educación: necesitamos sumar una escuela de oficios que trataremos de orientar a los tipos de industria que vengan a la localidad, en ese aspecto está faltando mucha más oferta.

Seguimos pensando en un futuro, en caso de ganar la intendencia, ¿tenés definido cómo vas a conformar tu gabinete?

Tenemos un equipo de trabajo con gente para todas las áreas determinadas. Seguramente algunos de los de los principales candidatos a concejales van a pasar a la gestión, tenemos que terminar de organizar. Lo seguro es que va a haber gente capacitada, gente que conozca la ciudad, porque hacen falta dos cosas: gente que sepa gestionar conociendo la idiosincrasia de Monte Cristo, y que sepa escuchar a la gente. Podemos tener muchas ideas, pero también hay que ver que quiere la gente. No se trata de gobernar como a mí me gusta, es como le gusta a la mayoría de la gente. Por eso hablamos de tener propuestas y también de escuchar propuestas, escuchar a la gente. Por ejemplo, empecé a recorrer la ciudad y de ahí vamos tomando ideas que en principio no estaban en agenda: ¿Qué van a hacer con el transporte urbano? me preguntaron, y ahí ves que hay gente que está muy lejos de la terminal, les cuesta llegar, y eso es algo que yo no había notado porque no lo sufría. Por eso es importante escuchar.

¿Cómo te ha recibido la gente en los recorridos barriales?

La gente me ha recibido bastante bien, entusiasmada, con ganas de cambiar y bueno, con quejas no tan grandes, a veces es simplemente que nadie los escucha, que no le resuelven el problema que a veces es muy simple. En general la gente entiende que no se pueden hacer milagros, que hay cosas que piden, cosas sencillas, veo muchas ganas de trabajar, muy contento con los recorridos, notas que vas a tener el acompañamiento en la gestión.

¿Qué mensaje te gustaría comunicarles a los vecinos que te van a leer?

Primero que no tengan miedo, que se acerquen, que traigan las propuestas, que nos escuchen, que no se queden con dudas. Para eso se armó la sede, para que tengan un lugar donde llegarse y conocer las propuestas. De todas formas, vamos a estar caminando las calles, vamos a salir para escuchar y recorrer las calles de Monte Cristo, vamos a hacer todo lo posible para llegar a todos lados. Les pido que no se queden con dudas, que hoy nos hace falta conocer todas sus inquietudes, le vamos a comentar cómo vamos a hacer, porque no se trata de prometer, también es contar que lo que prometemos es posible. Que se acerquen, se involucren, así como lo hice yo, que podría estar tranquilo siguiendo con mi negocio pero me involucré porque no puedo seguir solo en la queja de lo que está pasando en el pueblo. Les pido lo mismo, que se involucren, que juntos podemos cambiar muchas cosas.