Los animales estaban sucios, con poco espacio para circular y caminando entre el excremento.
Un hombre fue detenido acusado de ser dueño de un criadero ilegal en el que había 17 perros hacinados y 58 aves muertas en sus jaulas. El lugar se trata de una vivienda ubicada en el barrio porteño de Nueva Pompeya,
Tras la denuncia de vecinos, se realizó una investigación realizada por la Unidad Fiscal Especializada en Materia Ambiental (UFEMA), se recabaron diferentes elementos de prueba para realizar el allanamiento.
En el procedimiento, se encontraron 14 perros de la raza boyero de Berna (8 adultos y 6 cachorros), 1 raza Jack Russell y 2 Golden Retriever. Los animales se encontraban hacinados, con muy poco espacio para circular, sucios y caminando entre el excremento, lo cual fue considerado por el personal veterinario convocado al procedimiento como maltrato animal.
En otro lugar de la vivienda se detectó un pequeño espacio que contenía un criadero de aves, 54 canarios y 4 mandarines, y todas ellas estaban muertas producto de haber estado sin alimentación ni agua durante demasiados días.
Los cadáveres de las aves estaban en las jaulas hacía varios días, lo que generaba un peligro de propagación de enfermedades zoonóticas incluso para las viviendas linderas.
Ante esta situación, la UFEMA dispuso el secuestro de la totalidad de los perros, las jaulas y el retiro de los cadáveres de aves encontrados en el lugar. A su vez, se procedió a la detención del responsable del criadero para ser intimado por los delitos de actos de crueldad animal.






