
Tras la quinta denuncia por presuntos abusos en el Jardín de Infantes Niño Dios de Villa Carlos Paz, familiares de los niños involucrados volvieron a reclamar avances en la investigación judicial y cuestionaron la demora en la adopción de medidas concretas.
En los últimos días, el Arzobispado de Córdoba dispuso el apartamiento preventivo del presbítero Alejandro Nicola de la comunidad educativa y designó nuevas autoridades para la institución. Sin embargo, para las familias denunciantes, la decisión llegó después de un largo período de incertidumbre.
“Ha pasado más de un año desde la primera denuncia y recién ahora se están tomando medidas desde la Iglesia”, expresó uno de los padres en diálogo con Telenoche. Además, remarcó que las acciones implementadas hasta el momento corresponden al ámbito eclesiástico y no al judicial. “Desde el punto de vista legal todavía no hemos tenido respuestas concretas”, sostuvo.
Cinco denuncias y un mismo patrón

La reciente incorporación de una quinta denuncia reforzó la preocupación de las familias. Según explicó el padre, el nuevo caso involucra a un alumno del turno mañana, sin vínculo directo con los niños que realizaron las denuncias anteriores.
“Los hechos no habrían ocurrido en un único turno ni en un solo espacio de la institución. Estamos hablando de situaciones que, según los relatos, se repiten en distintos momentos y lugares”, afirmó.
El hombre también señaló que existen coincidencias entre los testimonios de los menores, incluso entre aquellos que no mantuvieron contacto durante varios meses. “Los relatos presentan similitudes importantes y describen situaciones similares”, indicó.
Asimismo, aseguró que los niños reciben acompañamiento psicológico y que los profesionales intervinientes habrían registrado referencias coincidentes durante las entrevistas realizadas.
Reclamo por avances en la causa
Las denuncias fueron unificadas en la Fiscalía de Instrucción N.º 3 de Villa Carlos Paz, a cargo de la fiscal Jorgelina Gómez, que lleva adelante la investigación de los presuntos hechos ocurridos en el establecimiento educativo.
No obstante, las familias manifestaron su preocupación por la falta de novedades procesales. “Hasta el momento no tenemos información sobre imputaciones ni medidas concretas. Seguimos esperando respuestas de la Justicia”, expresó el padre.
En ese contexto, describió el impacto emocional que atraviesan las familias involucradas. “Hay mucha angustia, frustración y preocupación. Es una situación muy difícil para todos”, señaló.
Finalmente, destacó que realizar una denuncia de estas características en una comunidad pequeña implica enfrentar temores y presiones sociales. “Muchas veces las familias sienten miedo al momento de denunciar, especialmente en ciudades donde todos se conocen”, concluyó.
