Una alternativa innovadora para disminuir las convulsiones en casos de epilepsia refractaria y enfermedades oncológicas en los mejores amigos del hombre.
Los investigadores de la Universidad Nacional de La Plata (UNLP) encontraron una manera de reducir las convulsiones que causan la epilepsia refractaria en perros usando aceite de cannabis.
La epilepsia canina es un trastorno neurológico que causa reacciones incontrolables en el perro, como convulsiones, rigidez muscular, relajación de los esfínteres, salivación abundante y vómitos.
En el caso de un pitbull de 13 años con carcinoma hepático al que le habían diagnosticado dos meses de vida; sin embargo, ya lleva casi dos años de tratamiento.
“Cuando comenzamos estaba flaquito, le costaba moverse y tenía muchos dolores. Ahora pasea y come más de un kilo de comida casera por día. Esto nos da tiempo para que el transcurso entre la vida y la muerte no sea tan sufrido, ni para el paciente ni para el tutor”, cuenta Víctor Sutera, veterinario y miembro de la Asociación Civil Veterinarios Cannabicos Argentinos.
Landoni, uno de los animales, que inició la terapia con un historial de seis convulsiones generalizadas por día de aproximadamente 45 minutos de duración, sin recuperación de la conciencia en un episodio.
“Empezamos a administrarle una dosis de cinco gotas diarias y en los ochenta días de tratamiento no tuvo ninguna convulsión”, explica.
Este tipo de tratamientos no solo mejora la calidad de vida del perro, sino de sus propietarios, a los que además se les asigna un rol activo. Se le entrega al tutor un diario de registro de los episodios convulsivos para llevar la cuenta de cuántos ataques tiene la mascota. “Mucha gente se desespera cuando el animal tiene una crisis. Cuando le enseñás el rol de observador se reduce esa ansiedad y es una manera de sobrellevar mejor este tipo de situaciones”, asegura la científica.

