La recesión y el estancamiento económico complican a los comerciantes cordobeses. En marzo hubo una baja interanual del 18,7%.
La situación económica para los comercios minoristas de Córdoba continúa siendo preocupante, con una nueva caída en las ventas durante el mes de marzo.
Según el relevamiento realizado por la Federación Comercial de Córdoba (Fedecom), la baja interanual es del 18,7%, lo que profundiza la recesión y el estancamiento que afecta al sector.
Comparado con marzo de 2023, las ventas minoristas habían experimentado una disminución del 3,5% en relación con el año anterior. Fausto Brandolin, presidente de Fedecom, señaló que «la gran caída del consumo ha sido generalizada, comprometiendo seriamente la rentabilidad de los comercios, que luchan por mantener sus puertas abiertas«.
El aumento en las tarifas de luz será otro golpe para los comercios, sumándose a la delicada situación económica. Brandolin destacó la necesidad de aliviar la carga tributaria y los costos laborales no salariales para las pymes, además de una mayor transparencia en las comisiones de las tarjetas de crédito y débito.
Los rubros más afectados por esta crisis incluyen alimentos y bebidas, artículos deportivos y de recreación, calzados y marroquinería, electrodomésticos y artículos electrónicos, farmacia, y ferretería, entre otros.
En cuanto a las formas de pago, se observó un cambio significativo, con un aumento en las operaciones de contado y una disminución en el uso de tarjetas de crédito. Este cambio refleja la situación económica de los consumidores, que buscan opciones más accesibles y evitan el endeudamiento.
En un intento por impulsar el comercio en el área central de la ciudad de Córdoba, se ha lanzado la iniciativa «Gratis al Centro», ofreciendo transporte gratuito para aquellos que realicen compras en determinados comercios.
En resumen, la combinación de una fuerte caída en las ventas, el aumento en las tarifas de servicios y la falta de medidas contundentes por parte de las autoridades provinciales ponen en riesgo la supervivencia de los comercios minoristas en Córdoba, generando preocupación por el futuro del sector y las fuentes de empleo que representa.

