También se incrementan los controles y obligaciones para criaderos y establecimientos comerciales.
El intendente Martín Llaryora envió al Concejo Deliberante un proyecto de Ordenanza que impulsa la modificación del régimen jurídico referido a Perros Potencialmente Peligrosos (PPP) en el ámbito de la ciudad de Córdoba.
En esas nuevas medidas, estipula que los propietarios deberán gestionar la emisión de licencia de tenedor de Perro Potencialmente Peligrosos, anotar a estos animales en el mencionado registro, contratar un seguro de responsabilidad civil y realizar capacitaciones en tenencia responsable.
También, contempla más controles para establecimientos que comercializan animales peligrosos, indicando que deberán entregar al comprador el certificado de salud del animal y exigir a los nuevos dueños la acreditación de los requisitos descriptos previamente como obligación excluyente para poder concretar la venta.
Por otro lado, se incorporan obligaciones y controles sobre los criaderos, los que deberán contar con la habilitación propia de los establecimientos comerciales y con un asesor veterinario matriculado que será responsable del estado sanitario de los animales alojados en el mismo, en forma conjunta con el propietario y/ o responsable de su cuidado.
Además, tanto los criaderos como los establecimientos que comercialicen perros potencialmente peligrosos, no podrán entregarlos si no se encuentran castrados.
Otra medida es la creación de una “patrulla animal” con móviles del Ente Municipal BioCórdoba que recurrirá a domicilios particulares, ante una denuncia o por la registración en Huella Animal, para verificar que el hogar cumpla con las condiciones de seguridad que se exige para la tenencia de perros peligrosos.
Jorge Folloni, secretario de Gestión Ambiental municipal, explicó que la intención del proyecto “es proponer un plan integral para el manejo responsable de perros peligrosos”. Y, a la vez, reforzar el control preventivo de la cría y comercialización de ese tipo de canes. También, un “seguimiento de la trazabilidad del animal desde el criadero o de la veterinaria, al tenedor”.

